jueves, 21 de junio de 2012

¿UN ANIVERSARIO OLVIDADO? (1212-2012)

Las Navas de Tolosa
El 16 de julio de 1212 tiene lugar un hecho de una importancia extraordinaria para la historia y el porvenir de España: la batalla de las Navas de Tolosa. Puso fin a las invasiones musulmanas que periódicamente caían sobre los reinos de la Reconquista y la frenaban. Desde la victoria cristiana, el islam renunció al dominio de la España cristiana. Por una serie de circunstancias la reconquista total de la península tardó todavía dos siglos y medio. Pero lo principal estaba hecho.
Fecha importante sobre todo porque significó la unión de todos los reinos y fuerzas cristianas peninsulares. Quieren ser cristianos, no musulmanes. Desde Covadonga, poco a poco, se va recuperando España. Pero las sucesivas oleadas que vienen de África lo van retrasando. Ahora son los almohades que dominan desde la mitad del siglo XII y aspiran a la islamización de Europa. Allí, en las Navas de Tolosa (Jaén), tres reyes hispanos estuvieron personalmente presente: Alfonso VIII de Castilla, Sancho VII de Navarra, Pedro II de Aragón. Los reyes de León y Portugal no presentes, enviaron sus tropas. Las ordenes militares prestaron su dedicación y su empuje. Diego López de Haro, señor de Vizcaya, comandaba la primera fila de las tropas cristianas con sus caballeros vizcaínos. Allí Sancho VII ganó para el escudo de Navarra las cadenas y su esmeralda central verde. Las cadenas que rodeaban la tienda de Miramamolín y la gran esmeralda verde que ornaba el Corán que enarbolaba para animar a sus tropas mucho más numerosas. El Papa Inocencio III había convocado la cruzada ante el peligro. El arzobispo de Toledo, Rodrigo Ximénez de Rada, la apoyó. Curiosamente todos los guerreros voluntarios de más allá de los Pirineos se fueron antes de la batalla. Estaba claro: todos los pueblos de Hispania querían ser cristianos, no musulmanes.

Se cumplen ocho siglos exactos
El próximo 16 de julio hará nada menos que ocho siglos exactos de aquella gesta. Como dice Julián Marías en su “España inteligible” (libro que todo español medianamente culto debería leer):

“La divisoria de aguas (de la reconquista) es la batalla de las Navas de Tolosa (1212) y por muchas razones. No solo porque la derrota de los almohades significa el final de toda prepotencia islámica…(…) Quedaron solo los españoles: soli hispani, dirá la Historia gótica de Rodrigo Ximénez de Rada. Es el primer acto importante en que la profunda unidad de los reinos españoles se manifiesta más allá de los nombres o del reconocimiento de la primacía de los reyes de León o de Castilla, representantes de la tradición gótica y de la pretensión recuperadora de la España perdida”.

No parece que las autoridades españolas tengan mucho empeño en recordar la fecha.  Me parece estupendo haber conmemorado los dos siglos de las Cortes de Cádiz. ¡Hasta nos permitimos el lujo de conmemorar el centenario de la batalla de Trafalgar que perdimos! Con dignidad y con heroísmos, pero la perdimos y la hemos recordado con cierta solemnidad. ¿Por qué no las Navas? ¿Por qué hemos olvidado la historia? ¿Será porque no es políticamente correcto? ¿Por no herir la susceptibilidad islámica?

¿La “reconquista”  reconquistada?
Vuelvo a citar a Julián Marías que, mirando al conjunto de la Edad Media española, afirma:

“encontramos un caso extrañísimo de reacción a una invasión. La mayor parte de ellas en conjunto tiene ‘éxito’, es decir que se imponen y transforman la sociedad invadida; es el caso de todas las invasiones islámicas de los siglos VII y VIII, con esta sola excepción (…). Los árabes consiguieron dominar casi toda la Península, pero esta invasión no fue nunca aceptada”.

Durante unos tres siglos el islam se ha mantenido silencioso, pero ahora está despertando. La presencia significativa de muchos musulmanes en los países desarrollados de Europa en la que no acaban de asimilarse, la falta de firmeza de los gobiernos, la descristianización favorecida por muchos que se dicen demócratas, el consumismo y la falta de valores desde la crisis de mayo del 68… Todo esto ha despertado en ellos la esperanza de conseguir la “ummá”, un universo totalmente musulmán soñado por Mahoma. Y España es pieza codiciada. Fue conquistada por el islam, pero fue reconquistada por el cristianismo. Y en el islamismo se habla de una “reconquista” de Al Andalus, de España. Ya hay un partido islámico con españoles convertidos al islam. En diciembre de 2009 uno de ellos declaraba: “Cada vez somos más. En 10 años veremos los primeros alcaldes musulmanes. Y en 30 años los primeros ministros”.

Me permito copiar algunos párrafos de un comunicado secreto del Imán Hukfhas Al Hirahz, al que ha tenido acceso la CIA:

“Debilitando a España debilitaremos a Europa. España es  el país más débil de la Unión Europea. Los españoles son muy dados a la holgazanería y se entregan a todo vicio con prontitud. La  juventud española actual, ya sean hombres o mujeres, son débiles ante la  droga y ante la fornicación. Sus mujeres se entregan con facilidad y ellos son adictos a toda clase de vicios. Ya ni siquiera sienten  ánimos patriotas porque hasta sus militares han de ser reclutados en otros países. Ante este panorama tan propicio para nuestros fines es aconsejable insistir en su debilitamiento, bien con la droga que consumen con facilidad, bien con otros vicios denigrantes. Un vicioso en  nuestras manos es el mejor aliado”.

Por eso recomienda abaratar la droga, pero tiene miedo que los jóvenes musulmanes se contagien:

“Hemos de penetrar en esa sociedad  caduca, estéril y viciosa pero sin
contaminarnos. Nuestros jóvenes no  han de caer en la tentación de la hembra española fornicadora. Nuestros jóvenes que llegan a España han de fortalecerse todavía más ante la flaqueza moral y corporal de los españoles y sentir su orgullo de ser superiores… Una  vez España en nuestras manos la penetración a Europa será más fácil. España es para nosotros la puerta que se nos abrirá con facilidad.”

¿Qué pensar?
Así nos ven. ¿Es así nuestra juventud? Si miramos la del botellón puede uno pensar que sí. Si miramos la de la JMJ de Madrid hay esperanza. De todos modos toca reflexionar. Todo esto ya lo vienen denunciando muchas personas, entre ellas Oriana Fallaci, ‘atea cristiana’ que veía en el horizonte una Eurabia, si no reaccionábamos. Cosa no imposible si no hay reacción. El filósofo Gustavo Bueno que también se autodefine como ‘ateo católico’, en una entrevista, sin tener pelos en la lengua, contestaba entre otras cosas:

“El catolicismo, a lo largo de dos mil años, ha impregnado el arte, la historia, el mundo… Europa es cristiana… La reconquista, Lepanto, las cruzadas. Nos hemos hecho luchando contra el islam. ¿La alianza de civilizaciones? ¡Bah!
Culturalmente me siento cristiano”.

Estas reflexiones básicas se las debieran hacer también todos esos que insisten en descristianizar España. Pero esa posición cultural, muy apreciable en sí, no basta. Se necesita más vida cristiana práctica. Más firmeza en la fe y en las obras. Más austeridad de vida. Más compartir no sólo lo material. Más santidad. Más evangelización. Respeto a los musulmanes, sí. Acomplejarnos y someternos a las exigencias islamistas, nunca. Esta bendita crisis en la que estamos sumergidos ¿nos despertará del letargo?¡Ojalá!

José María Salaverri sm

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