domingo, 18 de septiembre de 2011

NO SE AVERGONZÓ DEL SEÑOR Santiago Gapp


Lo beatificó, como mártir, el Papa Juan Pablo II en 1996. Y asignó su fiesta al 13 de agosto, que este año ha coincidido con las Jornadas Mundiales de la Juventud. Pocos conocen su vida y es una pena.

Su vuelta a Dios, después de unas veleidades marxistas, y su vocación marianista se la debe a su madre. Ella nunca será  beatificada. Tampoco hace falta: su hijo es su gloria y su corona.  Escribí la historia de su vida atormentada, más interesante que una novela de aventuras. (“Santigo Gapp. Pasión por la verdad frente al nazismo”, Ed. PPC). 

Se acaba de publicar una “novela gráfica” basada en este libro, escrita por Pacosales y titulada “No callaré. La vida de Santiago Gapp” (Ediciones SM). Me pidieron un prólogo y he aquí lo que he escrito:

“Se llamó JAKOB, en español Santiago.
Como nació al día siguiente de la fiesta del apóstol Santiago
-25 de julio de 1897- le pusieron ese nombre. Acertaron.
A pesar de los casi 20 siglos que separaban a ambos coincidieron en lo esencial
A Santiago Apóstol lo mató un tirano, llamado Herodes.
A Santiago Gapp lo mató otro tirano, llamado Adolfo Hitler.
Y además por el mismo motivo:
“Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”, 
dijo el apóstol
y se negó a obedecer a una orden injusta:
le cortaron la cabeza. Corría el año 44.
Lo mismo dijo Gapp.
Y lo guillotinaron. Era el 13 de agosto de 1943.
Entre ambas fechas, y como ellos, y hasta hoy,
muchos han luchado, y hasta dado la vida,
por defender la libertad, la verdad, la justicia,
inspirados por su fe cristiana.
Esta historia de Jacob Santiago Gapp
quiere animarte a sumarte a ellos.”

En su sencillez este prólogo quiere ser un homenaje a los millones de cristianos que, desde el primer Santiago, han dado su vida por ser fieles a Cristo. Y un ejemplo para los jóvenes,  para que sepan afrontar el incruento martirio de ir a contracorriente en una sociedad que ha olvidado sus raíces cristianas. Y así cumplir la consigna que, al inicio de las J.M.J. de Madrid Benedicto XVI les ha dado: “Que nada ni nadie os quite la paz. No os avergoncéis del Señor.”…

2 comentarios:

  1. Veleidades:

    1. f. Voluntad antojadiza o deseo vano.
    2. f. Inconstancia, ligereza.

    No creo que las aspiraciones de igualdad y justicia sean un deseo vano. Muchos reconocidos católicos, de América latina sobre todo, hau unido a su cristianismo, esas aspiraciones de justicia e igualdad en este mundo. Un abrazo

    Guillermo

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