miércoles, 8 de junio de 2011

46. Beata MADRE TERESA DE CALUTA (con los más pobres entre los pobres)

Carné de identidad
Nombre: Inés Gonxha Bojaxhiu,
como religiosa: Teresa
Nace: Skopje (Albania), 26 agosto 1910
Padres: Nikola y Drane
Profesión: religiosa, fundadora de las Misioneras de la Caridad
Premios: Nóbel de la Paz (1979), entre otros
Muere: Calcuta, 1997
Beatificada: 2003 por Juan Pablo II
Fiesta: 5 de septiembre

Su vida
“De sangre soy albanesa. De ciudadanía, india. En la fe soy monja católica. Por mi vocación pertenezco al mundo. En cuanto a mi corazón, pertenezco totalmente al Corazón de Jesús.” Su familia es muy piadosa y rezan juntos el rosario. Comulga con apenas 6 años. Pasan privaciones al fallecer su padre en 1918. Estudiando bachillerato siente la llamada a ser misionera. Entra en las Hermanas de Loreto a los 18 años y en 1929 llega a Calcuta. Después del noviciado y de sus estudios, Teresa enseña en el Colegio de las Hermanas y llega a ser directora del centro. En 1946 siente la llamada a fundar una nueva congregación dedicada a “los más pobres de entre los pobres”. Con varias antiguas alumnas funda las Misioneras de la Caridad.  En 1948 visten el sari blanco con orla azul. Recorre las calles de Calcuta, recoge enfermos y moribundos abandonados. Para ello le ceden un antiguo templo hindú: “Han vivido como animales; por lo menos que mueran como personas”. Se le juntan más y más jóvenes generosas. “Somos contemplativas pues ‘rezamos’ nuestro trabajo”: viven pobremente, trabajan duro y rezan mucho. La misa y la adoración eucarística son la base de su entrega: “Allí encontramos a nuestros pobres”. Madre Teresa es siempre fiel a la Iglesia, al Papa; defensora de la santidad de la vida humana, de la familia, de la dignidad de la mujer.  Recibió tantas vocaciones que pudo enviarlas a los lugares más pobres de todo el mundo. Cuando muere el 5 de septiembre de 1997, sus Misioneras son unas 3600 con casas en 119 países.

Un momento de gracia en su vida
El 10 de septiembre de 1946 viaja en tren desde Calcuta a Darjeeling. Va a hacer sus ejercicios anuales. Tiene 36 años. ¿Qué sintió entonces? Nunca lo sabremos del todo. Recibe una “inspiración”. Una sed de amor se apodera de su corazón. Un deseo de apagar la sed de amor de Jesús: una “llamada dentro de la llamada”: “Debo ayudar a los pobres viviendo entre ellos. Oigo la llamada de seguir a Cristo en las chabolas entre los más pobres de los pobres”. En los meses sucesivos se va perfilando la llamada. Jesús le revela su dolor por el olvido de los pobres, su pena por la ignorancia que tienen de Él y el deseo de ser amado por ellos.
Después de dos años de discernimiento, Madre Teresa recibe el permiso de Pío XII para vivir entre los pobres “con Dios como único protector y guía”.

Para meditar: unos pensamientos suyos
  • “La más terrible pobreza es la soledad y el sentimiento de no ser amado.”
  • “Cuanto menos poseemos, más podemos dar. Parece imposible, pero no lo es. Es la lógica del amor.”
  • “Veo a Dios en cada ser humano. Cuando lavo las heridas de los leprosos, siento que estoy curando al mismo Señor. ¿No es una experiencia hermosa?”
  • “En esta vida no podemos hacer cosas grandes. Sólo podemos hacer cosas pequeñas con un cariño grande.”
  • “El aborto es un asesinato en las entrañas. Un niño es un regalo de Dios. Si tú no lo quieres, dámelo a mí.”
  • “Mucha gente confunde nuestro trabajo con nuestra vocación. Nuestra vocación es el amor de Jesús.”
  • “Hoy el mundo está de cabeza y sufriendo tanto porque hay tan poco amor en el hogar y en la vida de familia. No tenemos tiempo para nuestros niños, no tenemos tiempo para el otro, no hay tiempo para gozar el uno con el otro.”

Para rezar con ella y como ella
Jesús, eres mi Dios.
Jesús, eres mi esposo.
Jesús, eres mi vida.
Jesús, eres mi único Amor.
Jesús, eres mi todo.”

Querido Jesús:
Yo creo que tú eres el Hijo de Dios y mi Salvador.
Necesito tu amor para limpiarme de mis errores y de mis maldades.
Necesito tu luz para dejar atrás toda la oscuridad.
Necesito tu paz para llenar y satisfacer mi corazón.
Ahora abro la puerta de mi corazón
y te pido por favor que vengas a mi vida
y me des tu regalo de vida eterna. Amén.”

¿Y yo?
¿Sabemos que nuestro prójimo necesita también nuestro amor? ¿Lo sabemos? Sacar consecuencias prácticas.

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