domingo, 29 de mayo de 2011

36. Beato MANUEL LOZANO GARRIDO (un periodista en silla de ruedas)

Carné de identidad
Nombre: Manuel, conocido como ‘Lolo’
Nace: 9 agosto 1920 en Linares (Jaén)
Padres: Agustín y Lucía
Profesión: escritor y periodista
Muere: Linares, 3 noviembre 1971
Beatificado: 12 junio 2010 en Linares
Fiesta: 3 de noviembre

Su vida
Es el quinto de los siete hijos de un matrimonio muy cristiano. Estudia en los Escolapios. Ingresa muy joven en la Juventud de Acción Católica, donde llega a ser un líder. En 1936, estalla la guerra civil y la persecución religiosa. Lolo lleva clandestinamente la comunión a enfermos y encarcelados… hasta ser encarcelado él mismo. A los tres meses lo envían al frente en Andalucía. Al llegar la paz sigue trabajando en la J.A.C. (Juventud de Acción Católica) y empieza a escribir. En 1942 se le declara una grave enfermedad (espondilitis) que le deforma progresivamente el cuerpo, le va dejando inválido y los últimos diez años, ciego. Su fuerza: la oración y la eucaristía que cada día le llevan sacerdotes de Linares. Su pasión: el apostolado que ejerce a través de sus escritos. Une sus sufrimientos a los de Cristo en Cruz y dice: “Ningún milagro es tan grande como el que se opera con el hecho de aceptar el dolor gozosamente”. Estará 28 años clavado en una silla de ruedas, con dolores continuos, pero seguirá  expresando su fe, su esperanza… y su alegría. Escribe al principio a máquina, luego dicta a su hermana Lucy y por fin graba en magnetofón. Fruto de su empeño son innumerables artículos para revistas locales y nacionales, nueve libros publicados y varios premios literarios. En 1969, la ciudad de Linares lo nombra ‘hijo predilecto’. Fallece allí en 1971.

Un momento de gracia en su vida
El 4 de octubre de 1961, fiesta de san Francisco de Asís, se le acentúan los problemas de vista: manchas amarillas que, día tras día, lo enturbian todo, hasta quedar ciego del todo. Recordando aquel día escribe:
“Hace cinco años, en torno a esta misma hora, fue el momento trascendente en que se definió la pérdida de la vista… Sobre todos los accidentes, lo cierto es que mi vida se ha enriquecido de modo especial por el Amor de lo Alto. Hay en mí una nueva sensibilización, como el acorde de un arpa escondida que alguien pulsa en medio de las tinieblas. Sentirse acariciado el corazón es un sentimiento que tiene que notarse llenando el alma de acción de gracias.”
Ingresa en la ONCE:  “Ya está aquí el carné, lo que quiere decir que soy ciego oficialmente…. Ya es noche, siempre de noche. Que sea, en cambio, mediodía en mi corazón”.

Para meditar: unos pensamientos suyos
  • “Mi profesión: inválido.”
  • “Aparentemente el dolor cambió mi destino. Dejé las aulas, fui reducido a la soledad y al silencio. El periodista que quise ser no entró en la Escuela; el pequeño apóstol que soñara dejó de ir a los barrios, pero mi ideal y mi vocación los tengo ahora delante, con una plenitud que nunca pude ni soñar.”
  • “El dolor es el precio de toda floración. Cuanto más dolor y cuanto más amor, más pétalos. Ensaya un primer SÍ y ya verás el alivio, la serenidad y la alegría que se te estrenan de inmediato.”
  • “Creo que la inmovilidad física revierte en provecho de todos. El arco iris de la Redención se tensa desde la inmovilidad de un niño hasta la invalidez que dan los clavos de la cruz.”
  • “Lo que más me gusta de esta vecindad de la parroquia es el sagrario situado enfrente. Mientras trabajo, como o duermo, Cristo permanece de cara a mis penas a unos veinte metros de distancia. Frente por frente los dos en postura de diálogo… De vez en cuando dejo lo que tengo entre manos y le digo que vamos a echar un parrafillo.”
  • “La Iglesia es un emocionante maratón que portea en relevos el corazón viviente de Cristo.”
Para rezar con él y como él
A ti, María, la actual, la presente, la palpitante,
me dirijo yo mismo con ansia…
Por el trabajo, el sudor, la soledad y los dolores que hemos de dar alegremente,
sin arrugar el entrecejo, sin despegar los labios,
con toda la entereza y la conformidad
con que tú estabas humildemente al pie de la cruz…
Mujer, Madre y Dolorosa de Nazaret de entonces y de ahora;
acércate y haz de cada corazón un Nazaret infinito.”
(en “Mesa redonda con Dios”)

¿Y yo?
¿Uno mis penas y sufrimientos a los de Cristo para hacer fecunda a la Iglesia?

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